Última actualización el 28/09/23 por David Naranjo

¿Es el café italiano el mejor del mundo?

Inicio 9 Curiosidades y más... 9 ¿Es el café italiano el mejor del mundo?

El café italiano es famoso por su calidad y sabor distintivo, pero no se puede afirmar que es el mejor del mundo ya que esto es subjetivo y depende de las preferencias individuales. Además, hay muchos otros países y regiones que producen café de alta calidad, como Colombia, Etiopía, Brasil y Vietnam, entre otros.

cafetera-cafe-espresso-italiano

El café en Italia, una cultura de identidad

Lo cierto es que esta historia de amor pasional que tenemos por el café italiano se debe sobre todo a un malentendido.

Es verdad que Italia posee una de las culturas de café más desarrollada y antigua de Occidente, ya que uno de los principales puertos en acoger el café en su llegada a Europa fue el de Venecia.

A día de hoy, Italia domina el mercado del café europeo en algunos terrenos: los mejores molinillos y cafeteras espresso son en su mayoría de marca italiana, al igual que las marcas de café más conocidas: Illy, Gaggia, Lavazza…

En España y el resto del mundo utilizamos palabras prestadas del italiano relacionadas con el mundo del café: barista, espresso, capuchino.

El servicio de café en Italia también es reconocido en todo el mundo por ser de excelente calidad, es casi imposible encontrar una cafetería donde no sepan realizar una mousse de leche impecable o un café espresso aceptable. Para terminar, Italia también es, sin duda, uno de los países que cuenta con más torrefactores artesanales en todo el mundo y donde se venden el mayor número de cafeteras espresso profesionales.

Una gran diversidad

Quien conoce bien el país sabe perfectamente que el café italiano, como producto único, es solo un señuelo para atraer al extranjero, ya que existen muchos tipos de preparaciones, variedades, identidades regionales, locales e incluso matriarcales.

En Napoles, por ejemplo, suelen beber un café espresso de variedad Robusta muy corto y fuerte, al que suelen añadir azúcar. Un chute de energía garantizado, amargo y muy apreciado en la cocina local. De hecho, existe un dicho muy popular en la región que dice lo siguiente:

¿Por qué no deberíamos añadir azúcar al café? La vida ya es demasiado amarga, porque mi café tiene que serlo también.

Si tenéis la oportunidad de viajar a Roma, podréis degustar sin duda alguna el mejor capuchino del país, pero un café espresso en su mayoría mediocre, 50% de Robusta mezclado con 50% de Arábica. Aunque no todo está perdido si queréis disfrutar de un buen café en la capital, ya que existen cafeterías mundialmente conocidas donde podréis deleitaros con un buen café espresso: La Tazza d’Oro, Sant’Eustachio, Panella… Aunque seguiréis lejos de encontrar la pureza de un auténtico café, de la belleza del producto y de la riqueza que proporciona la tierra, porque en Italia, amigos míos, no crecen plantas de café.

Para terminar, vamos a dar un paseo por Venecia, capital histórica del café, donde podréis probar, a no ser que seáis estafados, cosa que no me sorprendería, de un café 100% Arábica.

También encontraréis, al igual que en Milan, cartas de café con numerosas proposiciones, aunque en su mayoría se trata de café demasiado tostados y rancios. Bueno, creo que si habéis llegado a estas líneas ya se habréis dado cuenta que lo del café italiano como el mejor del mundo es simplemente una ficción.

molinillo-café-italiano

La procedencia del café y la calidad en la taza

Si nos preguntamos de dónde provienen los granos utilizados para el tueste de café italiano y la calidad de estos, el mito del café italiano se derrumba una vez más. Salvo excepción, no se suelen encontrar cafés italianos en los mercados más prestigiosos y más cualitativos del mundo del café, como, por ejemplo, la Cup of Excellence.

Los importadores italianos, al igual que sus competidores franceses, buscan como prioridad satisfacer el mercado nacional y no se interesan demasiado en la calidad de los cafés de origen.

La cafetera italiana, presente en la mayoria de hogares

Seguramente estaréis intrigados por la manera en que los italianos preparan el café en sus hogares. A pesar de ser una de las cafeteras más conocidas del mundo, la famosa cafetera italiana, más conocida en el país como Moka o macchinetta suele quemar el café a causa del aluminio, un material prohibido en las cocinas.

¿Quiere decir esto que el café obtenido es malo? Bueno… sí y no, ya que el café que ha sido muy tostado, con un abanico aromático reducido, pero bien marcado a causa de la torrefacción, soporta bien las altas temperaturas y “oculta” el posible gusto metálico.

La cafetera Moka aporta al café hecho en casa una característica que supo hacer mucho antes que las demás: una cremosidad “casi digna” de un café espresso de bar.

Una reputación inquebrantable

Como ya sabemos, Italia es el país del que más se habla en lo relacionado con el mundo del café, a tal punto que algunos países, como es el caso de Noruega, se quejan de no recibir la reputación que deberían tener como ganadores de algunos de los trofeos que premian a los mejores cafés de calidad.

¿No sabías que en Noruega se tostaba café? Pues sí, y no solo en Noruega, los escandinavos son fieles seguidores de esta bebida, donde dan mucha importancia al café filtrado, anteponiendo la calidad del Arábica por encima del Robusta.

Es por eso que no se cansan de repetir que los italianos no han ganado nunca un concurso internacional de torrefacción, ni siquiera en los concursos de los mejores baristas. Pues, sí, de lo único que pueden presumir los italianos es de su café espresso con alto nivel de cafeína, otorgado por la utilización, en su mayoría, de granos de café Robusta, un café tan fuerte que solo es apreciado por los italianos y… poco mas.

Pero a pesar de todo esto, el café sigue ligado al Made in Italy, a la Dolce Vita, esa que todos deseamos vivir en un momento dado y… cereza sobre el pastel, curiosamente los italianos beben menos café que muchos otros países. El café en Italia se suele beber en la barra del bar rápidamente, sin ser degustado ni apreciado y, al contrario que en otras culturas, no invita al viaje interior ni a la conversación.

En nuestra humilde opinión pensamos que los italianos creen que tienen el monopolio y que saben más que el resto sobre el mundo del café, pero, en realidad, ni conocen ni se interesan por saber más, simplemente lo beben, punto final.

También os puede interesar…

Pin It on Pinterest

Share This